Enero 2006 / Puerto Madryn
Un desastre total
Luego de correr esta carrera me quede muy mal. No por el resultado que fue uno de los mejores de la temporada, sino con la pésima organización que tuvo la competencia. Parece mentira que un evento correspondiente al Circuito Nacional haya tenido tantos errores y problemas técnicos.
Lo viví en carne propia desde el primer momento que toqué Trelew. Viaje via Aerolíneas y tenia la ilusión de que me estén esperando. Había avisado que viajaba, horario de llegada y demás. Por lo general cuando viajas a una carrera en el exterior o bien tan lejos como a esta la organización te va a buscar a la Terminal o bien al aeropuerto. Por lo menos así me paso en los eventos que corrí lejos. Pero creo que esos estaban bien organizados.
Cuando me quede solo en el aeropuerto llame por teléfono a un tal Brian, supuestamente organizador del evento que estaba en Madryn. Me atendió sorprendido, casi no podía comprender por que lo llamaba. Me hizo esperar un poco mientras escuchaba que hablaba con otra persona. “Es La Gattina. Esta en el Aeropuerto. Yo no tengo ganas de ir a buscarlo” Lapidario… Ya me sacaron todas las ganas de querer conocer a este Brian. Cuando me devolvió la conversación casi le corte. Me sentí despreciado completamente.
Ahí intente comunicarme con Susana Bonet, no lo pude hacer y la persona que me atendió tampoco me solucionó el problema. Por suerte siempre hay alguien con ganas de ayudar. Una persona que estaba con auto me ofreció acercarme hasta la Terminal de ómnibus así me podía tomar un micro hasta Madryn. Estaba a 60 kilómetros una ciudad de otra.
Como a la media hora de mi llamado me respondió Susana. Me propuso una solución, pero yo ya estaba en camino.
No había previa en Madryn. Nadie tenia idea de que se hacia un triatlón. En la oficina de turismo me miraban con cara rara cuando les preguntaba sobre el evento. Me acerque a la única pileta que hay con la idea de nadar un poco. Tampoco ahí tenían noción sobre la carrera del domingo. Para que un evento tenga repercusión, primero se trabaja en la difusión local, y luego en la general. Ni una cosa ni la otra, porque encontrar algo en Internet era imposible. Apenas algunas líneas en la página de la federación.
Y eso que el triatlón de Madryn fue grande. Numerosas figuras pasaron por allí. De hecho fue un poco los recuerdos que me hicieron programarme estar en esta competencia. Además de que mi hermano Gaby iba a estar de vacaciones con mi sobrina. Creo que esa fue la clave a decir verdad. Pilar es mi debilidad!!!!
Con ese marco como previa fueron llegando los corredores de Buenos Aires. Los pocos que se animaron. Mas que nada tentados por los puntos en juego que por otra cosa. Creo que todos con la misma sensación sobre la organización.
La ruta por donde se iba a llevar a cabo el ciclismo tenía unos cuantos baches. También piedras y juntas muy anchas. Sumamente peligrosas. Algo se arregló para la carrera. Pero no lo suficiente. El parque cerrado era totalmente inseguro. Apenas una red separaba las bicis del público. El kit flaquísimo, fue la primera carrera en los 11 años que corro que ni siquiera me dieron papel con pegamento para el casco y la bici. Solo un pedazo de cartulina que te abrochaban en la bici.
Sin largada ni llegada. Aunque se explico el circuito en cada una de las etapas, no había una largada ni llegada definida. El inicio era una raya que dibuje en la arena. Y para la boya derecho. Creo que la natación fue lo único que no tuvo problemas.
En la bici tuvimos que ir con los ojos bien abiertos en el momento de superar a algún rezagado porque las rotondas achicaban el trayecto como para que solo pudiera pasar una bici. Aquel que no tenia un buen manejo podía terminar volando por el cordón, luego de ser apretado por uno que lo superaba a mayor velocidad.
Al parque cerrado se entraba de contra mano. Inédito también. El circuito de atletismo fue tipo cross. Adaptado porque en un principio se iba a hacer en el mismo circuito de ciclismo. Para rematar el agua la daban en unos vasitos, que como eran pocos los que tirábamos, eran recogidos, lavados y vuelta a poner en servicio.
La llegada era una raya pintada en el piso y dos chicas que sostenían una banderita. Nada de locutor y música. Era pedir mucho.
En su momento deje mi reclamo ante las autoridades de la FAT que coincidieron en la mayoría de los puntos en los que no estaba conforme. Igual que a una de las personas de Evento Sport, responsables por el evento, al momento de entregar los premios.
Me quede varios días reflexionando sobre lo mal que le hace al deporte eventos de estas características. Fuimos menos de 70 los que estuvimos ahí. El daño que estos eventos hacen no tiene forma de medirse.
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